La izquierda como religión de los resentidos. Por Agustín Laje
Tomado de https://prensarepublicana.com/ se respetan los derechos de autor La secularización como nota distintiva de la modernidad ha sido un proyecto demasiado ambicioso. Apenas si pudo desplazar, en el terreno político, la religiosidad teologal como fuente de legitimidad. Pero tal desplazamiento no supuso la extinción de la lógica religiosa en el espacio de la política, sino su redefinición en nuevas formas de “religión civil” en el mejor de los casos, y de “religión política” en el peor de ellos. De la sacralización de lo religioso en su forma teologal, pasamos simplemente a una sacralización de lo político. Vox populi vox dei (la voz del pueblo es la voz de Dios) es el mandato cívico-religioso de nuestro pretendido mundo secular, bastante alejado en muchos de sus aspectos al “desencantamiento del mundo” que Max Weber anunciaba en La ciencia como vocación . La razón parece asistir, más bien, a Daniel Bell que, más adelante, escribiría su ensayo...